La eficiencia energética en el proceso de extrusión-soplado es fundamental para optimizar el rendimiento y reducir los costes operativos, generando ventajas competitivas para la empresa.
Hoy, los productores de envases de plástico deben afrontar costes energéticos cada vez más elevados. Muchas empresas siguen utilizando máquinas de extrusión-soplado hidráulicas en sus plantas debido a su larga vida útil (más de 20 años). Sin embargo, esta tecnología se está quedando obsoleta, especialmente en términos de eficiencia energética y sostenibilidad. La solución más eficaz para reducir consumos y mejorar el rendimiento es la migración del sistema hidráulico al eléctrico.
Consumo medio inferior a la clase máxima Euromap 40.6 – Clase 10
Reducción del mantenimiento
Gracias a la eliminación del sistema hidráulico, el mantenimiento se reduce y ya no son necesarios los purgados de aceite.
Ahorro de material plástico
Gracias a un control más eficiente y preciso del parison, también se reduce el uso de material plástico, obteniendo así un ahorro económico.
Ahorro del 40% en consumo energético.
El mercado exige hoy un packaging más sostenible y procesos productivos más eficientes. Elegir una sopladora eléctrica significa ahorrar un 40% de energía en comparación con una máquina hidráulica, reducir el impacto ambiental y simplificar el mantenimiento, mejorando al mismo tiempo la calidad del producto final. Por eso conviene migrar a las sopladoras full electric.